La situación socioeconómica de las familias que reciben servicios en los Centros de Rehabilitación de Teletón (CRIT) constituye un aspecto relevante para la planificación terapéutica. El 80% de las familias que asistieron a Teletón en el 2016 se encontraba en situación de exclusión o vulnerabilidad social.

Los perfiles socioeconómicos no determinan la discapacidad; sin embargo, las situaciones de exclusión y vulnerabilidad social complejizan el proceso de rehabilitación y, en muchos casos, condicionan la situación de las personas con discapacidad y la de sus familias.

A los Centros de Teletón llegan familias con diversas situaciones. Gracias a la evaluación del perfil socioeconómico aplicado por el área social comunitaria se pudo concluir que, de las familias que ingresaron en el 2016 para recibir los servicios de rehabilitación, el 48% se encontraba en situación de exclusión social, el 32% en vulnerabilidad social y un 20% en situación de integración social.

Los datos mencionados son importantes para organizar los servicios y definir el tipo de abordaje que necesita el niño, niña, adolescente y su familia. De esa manera, se responde específicamente a cada necesidad y se potencia las fortalezas de cada usuario.

Datos sobre vulnerabilidad

Exclusión social: Cuando la familia no cuenta con ingreso fijo, subsiste en condiciones de trabajo inestables e insuficientes para cubrir sus necesidades básicas, no accede a más de tres servicios básicos, no tiene acceso a medios de transporte, vive en situación de hacinamiento, en viviendas precarias y en aislamiento social, no dispone de factores de protección social, se comunica solamente en guaraní y el jefe o jefa de hogar no logró concluir los estudios primarios.

Vulnerabilidad: Cuando la familia cuenta con condiciones laborales inestables, el jefe o jefa de hogar tiene un ingreso fijo de salario mínimo, accede a, por lo menos, tres servicios básicos, utiliza transporte público o se traslada en moto, vive en vivienda alquilada y puede estar en riesgo de hacinamiento, cuenta con seguro del Instituto de Previsión Social (IPS), los jefes de hogar concluyeron la educación secundaria y cuentan con mínimas redes de apoyo. Son familias cuyo proceso de rehabilitación se encuentra en riesgo en el caso de que se presente alguna circunstancia imprevista.

Integración social: La familia puede sostener un proceso, cuenta con estabilidad laboral, ingresos económicas mayores al salario mínimo, cobertura de servicios básicos, casa propia, seguro privado o del IPS, redes de apoyo, transporte propio y los jefes de familia lograron alguna formación profesional para el ejercicio de actividades laborales.

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