Hermelinda vive en Chaco’i y cada vez que tiene que llevar a Beatriz a sus sesiones de rehabilitación hace lo imposible por el bienestar de su hija. Se moviliza en moto, cruza el río en lancha y llega en colectivo hasta la fundación para demostrar que ningún obstáculo es más grande que ver los avances […]

Hermelinda vive en Chaco’i y cada vez que tiene que llevar a Beatriz a sus sesiones de rehabilitación hace lo imposible por el bienestar de su hija. Se moviliza en moto, cruza el río en lancha y llega en colectivo hasta la fundación para demostrar que ningún obstáculo es más grande que ver los avances de Beatriz que se convierten en celebraciones de toda la familia y el equipo de Teletón.

 

Hermelinda es maestra en 5 escuelas y reside en Chaco’i con sus dos hijos: Ignacio y Beatriz de 2 años, quien tiene Síndrome de Down y es usuaria de Teletón desde hace más de un año. Hermelinda es el ejemplo de una madre que hace un gran esfuerzo para que su hija pueda mejorar, avanzar y aprender, entregando todas sus fuerzas para cumplir este propósito.

Para ella, todo es esfuerzo no es en vano porque ve el progreso en su hija y ve que cada vez puede hacer más cosas. “A mí me pone muy feliz ver sus avances, yo veo que ella hace todo, nuestro objetivo es que ella gatee y veo mejoría todos los días. Ver eso es una fiesta para nosotros”, comenta la madre emocionada.

 

Hermelinda desea que su hija mejore cada día más para que pueda desenvolverse de forma independiente en la sociedad: “Ahora que nos vamos a Teletón ella puede integrarse más. Va a poder irse a la escuela, a la universidad. Mi sueño es que ella estudie y tenga una profesión”.

 

Esta historia nos demuestra que ninguna barrera es lo suficientemente grande cuando el amor de una madre está detrás, quien se emociona con cada avance de su hija. Vos también podés apoyar esta causa en www.teleton.org.py/donar para estar #MásUnidosQueNunca

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